Guía para principiantes de Diablo 3

Publicado dia /may de 2012 às 17:22, por RickSk8 en Video Juegos

El mundo de Diablo III se llama Santuario, y por él han pasado ya varios héroes intentando salvarlo de las garras de los demonios. En un principio los ángeles y los demonios se disputaban el mundo, hasta que se consiguió una forma de encarcelar a los grandes demonios para siempre: a través de las piedras del alma. Así los tres grandes hermanos demonios y reyes del infierno Mefisto “Señor del Odio”, Baal “Señor de la Destrucción” y Diablo “Señor del Terror” fueron encerrados y custodiados por los Horadrim, que sólo velaban para que no desataran el mal en Santuario.

Pero hace veinte años, el lugar donde se encontraba la piedra del alma de Diablo fue reconstruido hasta ser la Catedral de Tristán, donde su Rey Leoric, quiso instaurar una nueva religión. Fue el momento en que Diablo aprovechó para corromperlos a todos y poder salir de su piedra del alma, en busca de sus hermanos: Mefisto y Baal. Pero sólo logra rescatar a Mefisto, antes de caer de nuevo preso en la piedra.

Sin embargo, Baal se alza, logrando salir de su piedra y yendo al Monte Arreat con intención de destruirlo todo, a lo que Tyrael, un comprometido arcángel, debe sacrificarse para destruir esa parte del mundo. Con lo que las piedras de los tres grandes demonios quedan destruidas, y su esencia con ellos.

En la actualidad, Tristán está desierta, nadie quiere vivir en ella, y el último horadrim: Deckard Cain, predice la caída de una estrella, que traerá consigo el resurgimiento de las bestias demoniacas, y el miedo que los otros señores menores del infierno estén tramando algo en Santuario. La estrella cae y Nueva Tristán, así como todo Santuario necesita un nuevo héroe que les ayude.

Conociendo esta historia, es el momento de entrar al juego y elegir un personaje, se ha de tener en cuenta que sólo puedes elegir hombre o mujer, la estética viene dada con los objetos que vas poniéndole a lo largo de la partida. Las clases son las siguientes:

-Bárbaro: son muy fuertes y atacan cuerpo a cuerpo. Sus habilidades se usan gracias a la furia, que se recarga con cada golpe o con habilidades en concreto que hacen que la generes. Usan gritos de batalla que dan a los aliados distintas propiedades, como atacar más rápido y pueden influir en los enemigos. Además, es el personaje que más aguanta en la batalla. 

-Cazador de demonios: son arqueros y tramperos. Usan dos tipos de recursos: el odio, para sus habilidades de tiro con el arma, y la destreza, principalmente para poner las trampas. Son realmente muy cómodos de usar, pues están muy bien equilibradas las habilidades de odio y destreza. 

-Mago: ataca de lejos, y es quizás el que más daño haga del juego. Su recurso es el poder arcano, que se regenera rápidamente. Son especialistas en ataques de grupos, pero tampoco están desprevenidos si van ellos solos, pues pueden hacerse armaduras de hielo o incluso inmovilizar a los enemigos durante un tiempo. Controlan los elementos, y cada uno le da una forma de jugar distinta.

-Médico Brujo: ataca de lejos, pero también tiene habilidades de convocar zombies, perros zombies, ranas, fetiches… cada uno tiene una cualidad y una duración distinta, depende de los enemigos que tengas delante, es mejor uno u otro. Además tiene habilidades de daño, que hace por sí sólo, no es sólo un convocador. Su recurso es el maná, que se regenera por tiempo, o incluso por pasiva del personaje.

-Monje: cuerpo a cuerpo, sus habilidades se usan a través de su recurso, que es el espíritu, que no se regenera como tal, sino con ataques o habilidades. Es un personaje muy fuerte, con habilidades muy interesantes y mantras de curación o protección al grupo.

Ojo: si cuando llevéis un par de actos, decidís haceros otro personaje, pues tenéis diez huecos para elegir, tened cuidado con el modo héroe incondicional, pues si muere, el personaje desaparece y no puedes compartir los objetos que le salgan en el alijo común. Es bastante arriesgado, pues si hay lag o un corte de internet, nos podemos quedar sin un personaje con el que hemos estado horas.

Antes de empezar a jugar, podéis meter amigos en la lista para comenzar con ellos, hacerlo es muy sencillo, hay dos formas: o sabiendo su correo electrónico, con lo cual saldrán más datos de tu amigo en concreto; o con el battle tag.

Cuando creas tu cuenta en Battlenet, te piden que elijas un nombre (que puedes cambiar en cualquier momento) a la que ellos añadirán cuatro dígitos, quedando por ejemplo así: Diablo#2565, el número es aleatorio para que todo el mundo elija el nombre que quiere sin poner más cosas después. Ese nombre tenlo muy en cuenta, pues será el que tendrás que dar a tus amigos para que te unan, y será el que te den a ti para añadir amigos. Es muy útil para no tener que dar tu correo electrónico a todo el mundo que conozcas en el juego, pues el Diablo es un juego que se pasa mejor con gente.

Una vez elegido personaje y unidos los amigos, hay que mirar un par de cosas importantes de la configuración. Lo primero es ver qué región estás, pues por defecto, algunos juegos han empezado regiones que no son la nuestra. Lo podemos ver en opciones, cuenta, selección de la región del servidor. Es muy importante, pues si vuestros amigos están en otra región no podréis jugar con ellos, y los personajes de cada región se quedan allí, no puedes continuarlos en otra y, por supuesto, no puedes pasarle objetos.

Ahora, es el momento de comenzar a jugar. Para moverse con el mapa sólo hay que pulsar el botón izquierdo del ratón, para las habilidades, también, ambos botones del ratón y con el tiempo tendrás cuatro habilidades más en los números 1, 2, 3 y 4 del teclado. Las vas eligiendo con cada nivel que vas subiendo, pudiendo añadirle runas que cambiaran la habilidad para que haga distintas cosas. Y a niveles 10, 20 y 30 se pueden elegir pasivas, entre las que vas desbloqueando mientras juegas.

Por defecto, el juego no te da las descripciones enteras de las habilidades, para poder activarlo hay que ir a opciones, juego y activar “Mostrar descripciones avanzadas”. En el mismo apartado puedes activar “Modo optativo”, para que puedas cambiar las habilidades de sitio donde quieras, pues por defecto no te deja cambiarlas.

El alijo del juego es compartido, comienza con 14 huecos, que puedes ir ampliando por oro del juego, una vez ampliado con un personaje, todos los demás también lo tienen. Otra cuestión importante es que el dinero y los objetos que caigan de los monstruos y jefes que vayas matando son sólo vuestros, no los ven el resto de jugadores, con lo que no tenéis que estar pendiente de recogerlos hasta que acabe la batalla. El dinero se coge pasando por encima, en cambio los objetos hay que pincharlos.

Poco a poco, mientras avanza la historia, verás qué tipo de objetos le viene bien a tu personaje, por ejemplo, al bárbaro hay que buscarle objetos de fuerza, al médico brujo y al mago de inteligencia, al cazador de demonios y al monje destreza. La vitalidad, en cambio, les va bien a todos los personajes.

Los objetos se dividen en blancos, que no tienen ninguna habilidad especial, que se desprecian a nivel bajo; azules, que ya tienen propiedades mágicas; amarillos, que suelen ser especiales; marrones que son únicos o legendarios y los sets de objetos. Como las propiedades que salen son aleatorias, dependerá del mismo el que venga mejor o peor, es muy sencillo y pronto te haces con la dinámica.

A partir de aquí, sólo queda jugar y disfrutar el Diablo… ¡A salvar Santuario!

  • Celtic

    Interesante. Muchas gracias!